A llegar a los 20 años, los ojos y todo el sistema visual ya está completamente desarrollado. Con excepción de las mujeres, que en ciertos casos pueden presentarse algunas modificaciones en su visión durante el embarazo, la mayor parte de las personas observan un periodo estable de salud visual entre los 25 y 30 años.
Es un periodo durante el cual es importante observar buenos hábitos de salud para asegurar una visión en buenas condiciones A lo largo de la vida. En el caso de los diabéticos, es importante controlar el peso y los niveles de azúcar en la sangre al igual que la presión arterial y el colesterol.
Los cuidados oftalmológicos básicos para adultos menores de 40 años son los siguientes:
1. Acudir al oftalmólogo
Es recomendable que aquellas personas sanas, sin antecedentes familiares, sin padecimientos crónicos ni visión con errores de refracción, se hagan un examen oftalmológico completo a los 20 años y si no presenta problema alguno, repetirlo a los 30 años. Posteriormente, si los resultados no indican la posible presencia de un problema, repetirlo a los 35 y posteriormente una vez más a los 40años. No obstante, en caso de infecciones, lesiones, dolor, molestias, dificultad para enfocar o cualquier otra señal de posibles problemas, es importante hacerse revisar por un oftalmólogo.
2. Prevención de accidentes
La principal causa de problemas oculares en los adultos jóvenes son las lesiones. Cerca del 75% se presentan en varones y aproximadamente la mitad ocurren en el lugar cuándo se están haciendo mejoras o practicando algún deporte. Es importante adoptar las medidas de protección y prevención de accidentes oculares adecuadas según la actividad que se realice.
3. Corrección de errores de refracción
La cirugía para corregir los errores de refracción tales como miopía, hipermetropía o astigmatismo, es una alternativa muy conveniente para la mayor parte de las personas para dejar de usar anteojos. No obstante, es una opción que no es recomendable para todos por lo que es importante hacerse una valoración oftalmológica completa y conocer los beneficios, riesgos y posibles contraindicaciones.
4. Personas con antecedentes o factores de riesgo
Las personas con diabetes, hipertensión, traumas oculares o con antecedentes familiares de enfermedades oculares deben acudir a una valoración oftalmológica completa antes de los 20 años y posteriormente con la frecuencia que les indique su oftalmólogo. La valoración continua es fundamental para detectar cualquier anomalía que pudiese implicar alguna amenaza a la salud ocular y así adoptar las medidas de control o contención necesarias según sea el caso.