Cómo utilizar los lentes de contacto de forma segura

Es común escuchar que los usuarios de lentes de contacto conocen las medidas para el cuidado y manejo de los mismos, sin embargo, una encuesta realizada por la Academia Americana de Oftalmología reveló que hasta un 90% de los usuarios de dichos lentes no siguen las instrucciones de higiene cabalmente lo cual puede constituir un factor de riesgo para la salud visual.

Los errores más frecuentes son no limpiar o almacenar los lentes adecuadamente y dormir con lentes no aptos para este fin. Estas malas prácticas incrementan el riesgo de una infección grave.

Los usuarios de lentes de contacto pueden experimentar molestias en cualquier momento, con mayor frecuencia aquéllos que no siguen las recomendaciones de uso y cuidado. Los síntomas pueden ser desde visión borrosa, ojos rojos o irritados, dolor en y alrededor de los ojos o una afección más grave en la que la córnea se inflama, también conocida como queratitis.

Las siguientes medidas te ayudarán a utilizar tus lentes de contacto de manera segura.

1. Haz de su limpieza un ritual
La limpieza es la medida fundamental para evitar infecciones. Repasa tu rutina y aíslate un poco durante su proceso. Evita el uso del celular y hablar o cantar mientras lo haces. Lava y seca perfectamente tus manos, emplea en cada uso una nueva dotación de la solución estéril para la limpieza y almacenamiento de tus lentes, empieza por el mismo ojo siempre para evitar confusiones, y retira y coloca los lentes conforme te lo indicó tu oftalmólogo u optometrista

2. Evita dormir con los lentes de contacto puestos
Dormir con los lentes de contacto puestos aumenta significativamente el riesgo de sufrir infecciones oculares. No duermas con los lentes de contacto puestos, salvo que sean del tipo de lentes de contacto para dormir pues privas la córnea de una adecuada oxigenación, y se propicia resequedad y proliferación de gérmenes, pudiéndose producir infecciones y úlceras corneales.

3. Dale un respiro a tus ojos
Aunque lleves lentes de contacto de uso prolongado, déjalos descansar de vez en cuando. Sigue las indicaciones de tu oftalmólogo u optometrista.

4. Evita usarlos durante la ducha o mientras nadas
El agua corriente y más aún, la de una piscina o el mar, puede contener gérmenes que podrían causar infecciones, por lo que no se aconseja llevarlos puestos durante estos eventos.

5. Conoce el ciclo de vida de tus lentes de contacto
No los uses más por más horas de lo recomendado y reemplázalos cuando corresponda. No excedas la fecha de caducidad.

6. Presta atención a las molestias
La mala higiene o mal manejo de los lentes de contacto desencadenará síntomas que van desde visión borrosa, ojos rojos o irritados, dolor en y alrededor de los ojos hasta una queratitis que es una afección grave en la que la córnea se inflama. Ante cualquier molestia, no esperes más y consulta a tu oftalmólogo u optometrista.