Cómo se dañan los ojos por tallarlos

Tendemos a tallarnos los ojos por muchas razones: sensación de comezón, ardor, picazón, cansancio, resequedad, vista empañada, sensación de cuerpo extraño, etc. Si bien tallarse o frotarse los ojos genera un alivio temporal, debes evitar frotarlos con vehemencia o varias veces al día pues además de dañar la córnea, podrías ocasionar lesiones importantes o desencadenar desde una infección hasta una enfermedad grave.

Conoce algunas de las consecuencias de tallarse los ojos:

1. Desarrollo del queratocono
Frotarse o tallarse continuamente los ojos favorece el desarrollo de un padecimiento corneal llamado queratocono el cual se caracteriza por un adelgazamiento y deformación de la córnea la cual adopta una forma de cono y que, si no es tratado oportunamente, hace necesario un trasplante de córnea.

2. Puede rayar la córnea
Frotarse continuamente los ojos puede rayar la córnea y, en casos más graves, dejar cicatrices que afecten la calidad de la visión.

3. Puede ocasionar infecciones oculares
Independientemente de que se cuente con un hábito de lavarse continuamente las manos, tallarse los ojos llega a ser un acto tan inconsciente, que el riesgo de una infección está latente por simplemente por el simple hecho de todo cuanto nos rodea está expuesto a captar gérmenes. En cualquier momento podemos tocar algo con nuestras manos limpias y aun así, transferir a nuestros ojos. Es más, bajo ciertas condiciones de entornos secos y con polvo, cabe la posibilidad de transferir bacterias desde nuestras propias pestañas al interior del ojo.

4. Ojos rojos
Al tallarte los ojos, podrían romperse algunos vasos sanguíneos originando ojos rojos e irritados, que con el tiempo, pueden generar una mirada de aspecto de fatiga y oscurecer el contorno de los ojos.

5. Puede empeorar alguna condición preexistente
Tallarse los ojos continuamente no solo acentuará las líneas de expresión en torno a los ojos pues la piel se restirará continuamente sino que además, para quienes padecen de miopía o glaucoma, frotarse los ojos continuamente empeorará su visión, pues al ejercer una mayor presión, el flujo sanguíneo se disminuye.