Muchos padecimientos oculares comunes, cómo casos de conjuntivitis y de orzuelos, son ocasionados por bacterias que se encuentran en el medio ambiente y que llegan a nuestros ojos. La mayor parte de infecciones oculares son altamente contagiosas y llegan a nuestros ojos transportadas ¡por nuestras propias manos!
La recomendación común de lavarse las manos antes de comer y después ir al baño es generalmente aceptada, sin embargo, y particularmente a partir del año 2020, evidentemente es insuficiente para el cuidado de la vista y de nuestra salud en general.
Ahora más que antes, es muy importante la frecuencia y la calidad del lavado de manos, pues muchas infecciones oculares pueden ser contraídas después de tocar, involuntariamente o inconscientemente, un objeto contaminado y posteriormente tocarnos o frotarnos los ojos. Muchos de estos casos pueden ser evitados mediante sencillos hábitos de higiene y así evitar situaciones molestas que pueden desencadenar condiciones de riesgo delicadas para la vista.
Ten presente los siguientes momentos en los que debes lavarte las manos para evitar infecciones en los ojos:
- Después de comer o de preparar alimentos.
- Después de ir al baño.
- Después de tocar o asear una mascota o de manejar sus desechos.
- Después de asearte la nariz, toser o estornudar.
- Después de asear un bebé.
- Después de curar una herida.
- Después de usar cualquier medio de transporte.
- Antes de tocarte los ojos; ya sea para retirar o ponerte lentes de contacto o cualquiera que sea el motivo.
- Después de visitar un lugar público o realizar una visita pues inconscientemente tocamos muchas cosas.
- Dependiendo de la naturaleza de tu trabajo o actividad, lávate las manos frecuentemente.
- Después de saludar de mano. Saludar de mano es un símbolo de cortesía y afecto. No obstante toma conciencia de las personas, cantidad y condición de quienes saludas. Sin hacer prejuicios, considera lavarte las manos cuantas veces resulte necesario.
Además de lavarte las manos con frecuencia, observa las siguientes recomendaciones para evitar infecciones y lesiones en los ojos:
1. Evita tocarlos o frotarlos
No debes tocar ni frotar los ojos con las manos ya que podrías ocasionar una infección además de lesionar la córnea.
2. Usa con cuidado los jabones exfoliantes
Los jabones exfoliantes contienen micro esferas cuyo propósito es retirar células de piel muerta del rostro. Estos elementos pueden introducirse en el ojo y rayar la córnea. Si bien la mayoría de estas abrasiones corneales no producen ningún efecto permanente, un rayón más profundo podría dejar una cicatriz en la córnea. Es importante que utilices estos jabones con mucho cuidado manteniendo perfectamente cerrados los ojos hasta que hayas enjuagado tu cara por completo.