Con cierta frecuencia omitimos leer las instrucciones e información sobre las sustancias contenidas en diversos productos de limpieza de uso cotidiano. Asimismo, una práctica común es combinar dos o más productos con el ánimo de conseguir los máximos beneficios en una sola aplicación.
Si no contamos con información suficiente acerca de las sustancias contenidas en los productos así como sobre las posibles consecuencias de la combinación de las mismas, la idea de mejorar el producto puede resultar en efectos muy contraproducentes.
Hay combinaciones cuyos resultados son altamente peligrosos, por ejemplo, la combinación de cloro con alcohol que puede dar como resultado cloroformo y ácido muriático los cuales son elementos nocivos para los pulmones, riñones ojos y piel.
La combinación de cloro con vinagre puede producir gas cloro el cual puede ocasionar quemaduras graves e importantes daños a la vista así como algunos problemas respiratorios.
Mezclar vinagre con agua oxigenada o bicarbonato también es una mala idea.
La combinación con agua oxigenada puede producir ácido peroxiacético, el cual es una sustancia sumamente corrosiva que puede causar graves quemaduras en la piel y los ojos, y cuya inhalación puede irritar nariz y garganta, y en casos prolongados afectar los pulmones. La combinación de vinagre con bicarbonato es potencialmente explosiva además de qué sus propiedades de limpieza se neutralizan mutuamente
Existen muchas más combinaciones que lejos de producir una mezcla mejorada, tienen consecuencias potencialmente peligrosas.
Considera las siguientes medidas al momento de utilizar productos de limpieza.
1. Lee las instrucciones de uso
Los productos de limpieza deben ser empleados conforme a las instrucciones que acompañen el objetivo para el cual fueron desarrollados. Es muy importante conocer el uso específico así como sus instrucciones y las sustancias contenidas
2. Extrema precauciones al manejar cloro
Es correcto mezclar cloro con agua o jabón líquido, únicamente con objeto de diluir el producto para limpiar superficies sin dañarlas. Utiliza guantes y evita el contacto con la piel y particularmente con los ojos. En caso de alguna salpicadura, enjuaga inmediatamente con mucha agua.
3. Mantén los productos fuera del alcance de los niños
Aunque parezca inofensivo o consideres que es poco probable que un niño accede a los productos de limpieza, no debemos subestimar la curiosidad y alcance de los pequeños. Dependiendo de la edad del menor, además de explicarles lo peligrosos que son y que no deben tocarlos, considera poner barreras físicas efectivas que impidan su alcance.
4. Conserva los productos en su envase original
Salvo que el envase esté dañado, conserva el producto en su envase original siguiendo las instrucciones de almacenamiento. Normalmente se debe evitar la exposición al sol y deben mantenerse en lugares frescos. Tampoco les quites la etiqueta, esto evitará confusiones y posibles accidentes.