¿Pueden afectar los ejercicios aeróbicos la vista?

La práctica regular de ejercicios aeróbicos no representa, por si sola, una amenaza para la vista. Sin embargo la combinación de ciertos factores puede conformar algunos riesgos que son controlados fácilmente con unas medidas muy sencillas.

Los deportes aeróbicos precisan una mayor oxigenación y se caracterizan por mantener largos periodos de ejecución donde las pulsaciones cardiacas por minuto se mantienen entre 55% y 85% del número de pulsaciones máximas (NPM) el cual es un parámetro que se obtiene restando nuestra edad al número 220 (hombres) o 210 (mujeres). Por ejemplo, el NPM de un hombre de 40 años sería 220-40 = 180.

Cuando se trabaja entre 55% y 60% del NPM se considera un ejercicio aeróbico suave; si durante el entrenamiento se mantiene un NPM entre 60% y 75%, se considera un ritmo moderado; y si se realiza mantenimiento un NPM entre 75% y 85% se considera intenso. Arriba del 85% del NPM, la actividad física adopta un comportamiento anaeróbico donde se obliga al corazón a bombear sangre rápidamente lo cual fortalece el sistema circulatorio.

Dependiendo de los objetivos de tu entrenamiento, se determina el nivel de trabajo con relación al NPM. Por ejemplo, los deportes aeróbicos son un recurso muy efectivo para bajar de peso quemando grasa, particularmente trabajando entre el 70% y 80% del NPM. No obstante, es importante que antes de comenzar un programa de entrenamiento, elabores un plan con algunos objetivos e incluye una vista al médico y la asesoría de un instructor.

La sudoración intensa es frecuente en este tipo de actividades deportivas. Como una reacción natural, está la tendencia de emplear el brazo, la muñeca o la mano para retirar el sudor conforme este comienza a llegar a los ojos. No obstante, al realizar esta maniobra, si no tenemos las manos limpias o la parte del cuerpo con la que nos frotamos los ojos, corremos el riesgo de ocasionar una infección ocular.

El ciclismo de ruta, por la velocidad que se puede desarrollar incrementa la posibilidad de un riesgo adicional. El ojo queda expuesto a un mayor flujo de aire lo cual puede limitar la efectividad de las lágrimas y causar ojo seco. Además, se incrementa la posibilidad de que un cuerpo extraño se impacte. Y puede ser desde pequeñas impurezas suspendidas en el aire hasta pequeñas partículas de grava suelta o inclusive pequeños insectos.

Al practicar deportes aeróbicos al aire libre estamos expuestos a los rayos UV y, en muchos casos, a mayor calor, deshidratación y fatiga. Es importante proteger los ojos del sol tanto por los efectos de los rayos UV como del calor mismo que genera.

Te recomiendo leer el siguiente artículo, te resultará muy útil.

https://www.vemas.mx/blog/articulo/43/como-proteger-tus-ojos-en-deportes-aerobicos