Los deportes con bolas o pelotas pequeñas representan riesgos de traumatismo en los ojos. Las pelotas más grandes i.e. voleibol, fútbol, handball, basquetbol, etc., a diferencia de las pelotas pequeñas, representan una menor amenaza para la vista gracias a la estructura ósea de nuestro rostro que impide un trauma ocular más severo. En este tipo de deportes, cuando la esencia del mismo es evitar que pase la bola, como es el caso del fútbol o el handball, un recurso útil para evitar traumas oculares en inclinar la cabeza y buscar contener el viaje de la pelota con el hueso frontal de la cabeza, evitando así, un impacto directo sobre el globo ocular.
El espíritu de competencia o el deseo de triunfar en un torneo pueden llevarnos a tomar decisiones muy apasionadas. Es importante que conozcas tu actividad y tengas presente que tu salud integral es muy valiosa. Hay una infinidad de factores y circunstancias en torno a cada decisión y conviene que las tengas muy presentes.
En algunos deportes de pelota pequeña el riesgo es continuo e inminente como es el caso de aquellos que consiste en golpear la pelota con una raqueta para hacerla rebotar contra los muros como el squash y el ráquetbol ya qué las bolas salen proyectadas a gran velocidad lo cual magnifica los riesgos de un trauma ocular. Como regla general, cuanto más pequeña y rápida sea la pelota, más peligrosa es.
Hay otros deportes en donde el riesgo no es tan frecuente cómo podría ser el béisbol o el softbol. En estos casos, ya sea durante el turno al bate o si estás en el cuadro, la posibilidad de un bote irregular o un mal cálculo durante el fildeo, representan un factor de riesgo pues la bola puede impactar el globo ocular. Así mismo, hay deportes en donde el riesgo quizá no sea tan evidente pero la posibilidad de un accidente permanece latente como es el caso del golf.
Te recomiendo leer el siguiente artículo, te resultará muy útil.
https://www.vemas.mx/blog/articulo/41/cuidados-a-la-vista-en-deportes-con-bola-o-pelota-pequena