Los deportes de contacto, caracterizados por el combate cuerpo a cuerpo entre los contrincantes y más aún en aquellos en los que se lanzan golpes como es el caso del boxeo y las artes marciales, implican un alto riesgo de trauma ocular que puede ir desde una lesión superficial hasta la formación prematura de cataratas y el desprendimiento de retina.
Estas son algunas acciones que puedes emprender para proteger tu vista durante la práctica de deportes de contacto.
Conoce tu disciplina.
Antes de practicar cualquier deporte de contacto debes conocerlo y no solo desde el punto de vista del objetivo, las reglas y las estrategia, sino desde una perspectiva de riesgos y medidas de prevención de accidentes o lesiones.
Utiliza una careta.
Siempre que sea posible, utiliza una careta (de preferencia con protección frontal inclusive) y todo el equipo de protección permitido. Así se trate de un simple entrenamiento donde no hay puntos ni trofeos de por medio, utiliza tu equipo y desarrolla el hábito de prevención.
Prepárate.
Escucha las indicaciones de tu entrenador tanto en la parte táctica como en la física. Cuida tu defensa y no te expongas de más; la vista es más importante que cualquier torneo.
Escucha tu cuerpo.
No subestimes las señales que te envíe tu cuerpo, pon atención a lo que te dice. Disfruta responsablemente tu deporte.
Considera otras opciones.
A mayor exposición, mayores riesgos de lesiones. Algunas de ellas pueden ser no evidentes en el corto plazo y crecer silenciosamente hasta causar daños mayores en el largo plazo. La aparición de cataratas de forma prematura o algunos desprendimientos de retina pueden manifestarse inclusive algunos años después de haber suspendido esta actividad. Disfruta el entrenamiento con todos los beneficios que trae en cuanto a elasticidad, capacidad cardiopulmonar, rapidez, reflejos, etc., utilizando otros accesorios como costales, peras y almohadillas de golpeo (pads) entre otros.