Cómo cuidar la vista para aprovechar las clases

Todos los órganos que componen el sistema ocular trabajan en conjunto. Si bien cada uno tiene su función específica o principal, es el trabajo coordinado de ellos lo que produce una visión de calidad. Hay ocasiones en las que, hasta cierto punto, el funcionamiento de algunos elementos compensa la deficiencia de otros o inclusive el cerebro procesa información imprecisa o incompleta para producir la vista. En la infancia, el efecto acomodativo del cristalino puede compensar ocasionalmente y en forma parcial las limitantes producidas por los errores de refracción.

Así mismo, el cerebro selecciona y descarta información o funciones para producir la visión como es el caso de la ambliopía en la que se suprime la información del ojo débil.

Además de atender las limitantes visuales que cada uno podemos tener, hay otros elementos en el entorno que debemos observar para hacer del aprendizaje a través de la vista un proceso más efectivo y placentero.

Las siguientes prácticas impulsarán el aprovechamiento escolar.

Evaluar periódicamente la vista.
Realizar pruebas oculares al comienzo del año escolar para prevenir problemas de visión "que pueden afectar el desarrollo adecuado de la lectoescritura" desde la edad de 3 a 4 años (anualmente hasta la edad de 10 años y cada dos años de 10 a 16 años) para detectar cualquier trastorno.

Observar señales de alerta.
Es muy importante tener en cuenta ciertos síntomas como dolores de cabeza recurrentes, entrecerrar los ojos, inclinar la cabeza o acercarse a los objetos para ver mejor, la visión deficiente en los niños también podría estar detrás de otros síntomas ocultos que generalmente no se asocian con problemas visuales, como bajas calificaciones, distracción en clase o negativa a leer.

Contar con iluminación adecuada.
Se debe evitar leer a contraluz pues merma la efectividad de la lectura, puede ocasionar dolores de cabeza y dañar la vista largo plazo.

Dirección de la luz.
Es importante cuidar la orientación y dirección de la luz la cual no debe reflejarse en el material de lectura y rebotar hacia los ojos.

Cuidar la postura.
En la medida de la posible debe procurarse tener el material de lectura sobre una mesa y evitar leer por periodos prolongados con el material el sobre el regazo o recostado.

Emplear anteojos de ser necesario.
Una causa común del bajo rendimiento es la visión deficiente. Debe ser corregida de inmediato tanto para evitar daños de largo plazo como para hacer eficiente el proceso de aprendizaje. Es común encontrar adolescente o adultos inclusive que llevan años viendo limitadamente.