La lectura en papel o digital juega un papel fundamental en el aprendizaje sea por cuestiones académicas, laborales o recreativas. La visión es el principal canal de aprendizaje tanto para adultos como para niños y es por ello que es sumamente importante asegurarse de su correcto funcionamiento.
La visión es uno de los factores más importantes para el rendimiento académico de los niños. A medida que los niños reciben información sobre su entorno, principalmente a través de sus ojos, un defecto ocular no detectado o mal corregido puede causar un retraso significativo en el desarrollo adecuado de la lectoescritura.
Los niños aprenden a ver en la infancia. Desde el nacimiento, la visión se desarrolla y se perfecciona progresivamente, siendo indispensable la integridad anatómica y funcional no solo del receptor ocular sino de las áreas del sistema nervioso central relacionados con la visión.
El estímulo visual debe ser adecuado y oportuno, siendo la primera década de la vida la etapa crítica del desarrollo visual. Los lactantes nacen con un sistema visual inmaduro, sin la agudeza visual, discriminación cromática, campo visual o control de los movimientos oculares de los adultos. Se nace viendo, pero se aprende a mirar.
La visión es un fenómeno complejo en el que intervienen muy diversos factores, como: agudeza visual, sensibilidad al contraste, adaptación a la luz y la oscuridad, percepción del color y percepción del espacio, campo visual y profundidad.
El desarrollo y maduración de la vía visual inicia desde el nacimiento hasta los 8 o 9 años, cualquier enfermedad que pase desapercibida y no se trate durante este tiempo puede volverse crónica e irreversible y comprometer la buena salud ocular en la edad adulta. De hecho, el diagnóstico tardío es la principal causa de enfermedades oculares infantiles que no se curan.
En VE+ nos dedicamos a promover la salud ocular a través de la educación, la investigación y la prevención, el 13.5% de la población pediátrica experimenta problemas de visión no diagnosticados. Junto con los errores de refracción, el estrabismo y la desviación ocular, son de los trastornos más comunes entre los niños y, si no se trata adecuadamente, puede provocar ambliopía u "ojo flojo", causado por la supresión del cerebro en uno de los dos ojos para evitar ver doble. La valoración ocular pedíatrica es fundamental para cuidar la vista y aprovecharla al máximo como herramienta de aprendizaje. Una valoración oftalmológica en los niños es muy conveniente, en particular, al comienzo del nuevo año escolar.