Si bien las lesiones oculares no ocupan la mayor prevalencia en los accidentes laborales, su impacto en la productividad y la economía es muy significativo. Un estudio elaborado en Londres Inglaterra muestra que, en dicho país, las lesiones oculares representan del 3% al 5% de los accidentes laborales mientras que en Suiza representan alrededor del 10% y en Francia el 18%. En todos los casos, la mayoría por cuerpos extraños en la córnea.
En Estados Unidos se identificó qué ocurren más de 300,000 accidentes oculares al año que requieren la interrupción del trabajo por uno o más días. Esto representa aproximadamente 1,000 accidentes por día trabajo que afectan el sistema ocular. La pérdida económica ocasionada supera los 50 millones de horas de incapacidad lo cual se traduce en cientos de millones de dólares, esto sin incluir los costos del tratamiento médico y las indemnizaciones.
Según un estudio realizado en nuestro país con base en estadísticas del Instituto Mexicano del seguro social, se encontró que las lesiones oculares producidas por cuerpos extraños representan el sexto lugar dentro de los riesgos de trabajo dependiendo del tipo de lesión mientras que los ojos ocupan el tercer lugar en la patología traumática por daños ocasionados en el trabajo.
En un estudio realizado con 170 pacientes acudieron a consulta externa del servicio de oftalmología en la Clínica 17 del IMSS ubicada en Monterrey, las lesiones producidas por cuerpos extraños ocurridas en áreas de trabajo durante un lapso de tres meses, se identificó que las lesiones ocurrieron principalmente en obreros entre 20 y 50 años mayormente varones. Los oficios con mayor recurrencia fueron el de soldador, mecánico automotriz y tornero siendo en consecuencia, las industrias metalúrgica y automotriz así como la construcción las principales generadoras.
La mayoría de los casos se dio en pacientes que tenían uno o dos años de antigüedad disminuyendo la frecuencia de las lesiones oculares conforme la antigüedad en el trabajo se incrementaba.
La mayoría de las lesiones fueron no penetrantes, más del 97%, y el resto fueron lesiones penetrantes o permanentes. Las zonas afectadas con mayor frecuencia fueron la córnea y la conjuntiva; y fue poco común el daño en ambos ojos de forma de simultánea.
Los cuerpos extraños metálicos fueron el principal agente causal de la lesión.
Las lesiones causaron 493 días de incapacidad y sólo uno de los 170 pacientes tuvo que ser indemnizado en virtud de las consecuencias de sus lesiones.
Las dimensiones reales del problema son significativamente mayores a los resultados obtenidos en el estudio si se tiene en cuenta que los pacientes atendidos fueron únicamente aquellos a los cuales no se les pudo atender en las instalaciones propias de sus centros de trabajo ni en las unidades de medicina familiar. Si esta situación le añadimos que cerca del 60% de la población no cuenta con servicios del seguro social o que, por las razones que sean, optan por atenderse en instituciones privadas, las cifras se elevan considerablemente más.
A los días de incapacidad, habría que sumar los gastos de hospitalización, insumos y material médico, horas de médicos y paramédicos, equipos de traslados, indemnizaciones, y lo más valioso, la integridad física del trabajador.