Conforme envejecemos, las valoraciones oftalmológicas regulares se vuelven indispensables para preservar la vista. Los efectos más comunes de la edad sobre los ojos, es el deterioro del cristalino caracterizado por la pérdida de transparencia, elasticidad y capacidad de convergencia dando así origen a las cataratas.
Una diabetes mal controlada aumenta considerablemente la probabilidad de desarrollar retinopatía diabética conforme avanza la edad. Asimismo, muchos otros factores como descuidos en la alimentación y carencia de hábitos saludables, son factores de riesgo qué incrementan la probabilidad de desarrollar otros padecimientos como glaucoma y degeneración macular relacionada con la edad.
Año con año ha ido aumentando la esperanza de vida por lo que es muy importante conservar la vista en las mejores condiciones por el mayor tiempo posible dado que es un elemento que contribuye determinantemente en la calidad de vida así como en nuestra propia seguridad E integridad física.
Los siguientes son algunos cuidados básicos para el cuidado de la lista a partir de los 60 años.
1. Visita al oftalmólogo una vez al año
Es muy importante mantener una vigilancia adecuada del ojo para atender oportunamente cualquier riesgo que pudiese presentarse. Hay que tener presente que al acudir al oftalmólogo, no solamente cuidamos la vista, sino que además, es tiempo bien invertido en nuestra calidad de vida y nuestra seguridad.
2. Haz ajustes en tu alimentación
A partir de los 60 años, los efectos de una dieta mal balanceada, poco nutritiva y alta en sodio pueden traducirse en verdaderos estragos para tu salud. Ten presente que la buena alimentación es indispensable para evitar procesos oxidativos acelerados en las células y contribuir a la conservación y buen funcionamiento de nuestros órganos. Además, ten en cuenta que el aparato digestivo es uno de los sistemas del cuerpo que reflejan más rápidamente los efectos del envejecimiento.
3. Mantén la paz interior
Ahora más que antes, es muy importante cuidar tu salud emocional. El estrés y las emociones no constructivas son un detonante de muchos padecimientos. Investiga, prueba y adopta alguna técnica de meditación que te permita relajarte y estar en paz contigo y con lo que te rodea.
4. Revisa y ajusta tus hábitos
Conforme envejecemos es muy importante mantenerse en forma. Procura en la medida de lo posible, evitar el sedentarismo. Practica algún ejercicio regularmente, cuida la calidad de tu sueño y mantente alejado del tabaco y cualquier abuso del alcohol.
5. Vigila tus padecimientos crónicos
Si tienes algún padecimiento crónico, mantén una estricta vigilancia sobre ellos. Es muy importante controlar la diabetes, hipertensión o el glaucoma. Tu oftalmólogo te ayudará a cuidarte de las enfermedades oculares más comunes cuya incidencia aumenta a partir de los 60 años, entre las cuales se encuentran las cataratas, degeneración macular relacionada con edad glaucoma, la retinopatía diabética y el glaucoma.